Finalmente, tras varias negativas por considerar que el aporte de información que hacía para la causa de los 'cuadernos de las coimas' era insuficiente, este jueves (06/09) el juez Claudio Bonadio homologó el acuerdo del financista Ernesto Clarens con el fiscal Carlos Stornelli, que lo convierte en otro "imputado colaborador" en el caso.
Pese a que había declarado dos veces con Stornelli, a Bonadio no lo convencían los datos aportados por Clarens, a quien consideraba reticente. Pero, contra las cuerdas, el financista K decidió entregar un pendrive con un listado de 120 obras de las cuales 95 pagaron un sobreprecio, que él recaudaba.
Según publica La Nación, con intenciones de negociar su libertad y con la firma del acuerdo con Stornelli, el financista detalló cuál era su rol dentro del sistema de retornos en la obra pública durante el kirchnerismo.
En la lista que le dejó a Stornelli figuran 120 obras de las cuales indicó que 95 tenían que pagar retornos, que él se encargaba de recaudar. En tanto, las restantes eran “limpias y transparentes”.
Según el relato de Clarens, publicado por La Nación, la cadena de coimas comenzaba cuando una empresa “ganaba” una licitación y el financista se encargaba de descontar los certificados de obra que se abonaban a medida que los proyectos registraban algún tipo de avance.
La mecánica era bastante simple: las empresas cobraban el certificado de obra y luego iban a las oficinas de Clarens, que retenía el 20%. De esa porción, la mitad iba para emisarios del entonces presidente Néstor Kirchner y la otra mitad era para el pago por el costo de generar dinero en negro.
Durante su declaración, el financista dejó sobre la mesa nombres de compañías y empresarios, aseguran las versiones periodísticas.
El financista dijo que su proceder, que consistía en cambiar cheques o certificados de obra, estaba en el marco de la ley.
Además, justificó la inexistencia de cuentas en el exterior por el hecho de que los beneficiarios finales de las maniobras preferían el dinero en efectivo, ya sea en dólares o en euros.
Clarens, titular de Invernes -bajo sospecha en otras causas-, fue mencionado por algunos empresarios como el receptor de los bolsos con coimas que se les pagaban a ex funcionarios del gobierno kirchnerista.
Su nombre surgió en la causa después de que la investigación comenzó a avanzar sobre las financieras y responsables de operaciones bancarias que facilitaron los dólares que luego Roberto Baratta llevaba en bolsos hasta el departamento de Cristina Fernández, y que también habrían participado de las maniobras para incorporar ese dinero negro a la economía formal
Según algunas declaraciones, Clarens fue uno de los receptores de los bolsos con dinero ilegal.
Clarens también fue mencionado por Leonardo Fariña en la causa conocida como "la ruta del dinero K". Según el ex valijero, Clarens hizo una serie de transferencias bancarias al exterior con dinero que pudo ser del empresario Lázaro Báez, hoy detenido.
"Ernesto Clarens fue el creador de una financiera muy conocida en el ámbito de la obra pública. Es un personaje central en lo que es el descuento de contratos y certificados de obras públicas", dijo Fariña en una entrevista con Luis Majul por Radio Berlín.
"Ernesto Clarens es el financista de los Kirchner. No me consta que era el receptor de las coimas de la obra pública, pero está claro que era uno de los canales lógicos para monetizar ese dinero", aseguró.